La Asamblea de ADUNS a la conducción de la Federación Nacional CONADU HISTÓRICA
No podemos dejar pasar por alto la decisión interna de la conducción de la CONADU HISTÓRICA de romper con la tradición de años de abonar los pasajes aéreos a las y los congresales que participarán de los Congresos Presencial Ordinario y Extraordinario del próximo jueves 5 y viernes 6 de noviembre.
Esta medida, oficializada y anunciada seis días antes de concretarse el viaje hacia la ciudad de Buenos Aires, rompe con la democracia interna, limita la representación y atenta contra la igualdad de condiciones para la participación de todas las regiones.
Quizás esas consecuencias destinadas a las y los congresales sean, en definitiva, el propósito oculto del oficialismo de CONADU HISTÓRICA: vaciar los Congresos que considerarán la Memoria y Balance de la Federación, así como definirán la continuidad del plan de lucha hasta cobrar lo que el gobierno nos adeuda.
No se trata de un simple cambio administrativo: es un retroceso que debilita la vida gremial, la continuidad institucional y el ejercicio pleno de los derechos de quienes integramos la Federación. Exigimos la restitución de la práctica que garantizó durante años la participación federal y democrática.
La Federación, y pese a las distintas comunicaciones realizadas, no tuvo una respuesta ni una propuesta diferente para nuestra asociación de base, ADUNS.
No la necesitamos porque nos creamos especiales, sino porque ADUNS tiene un tratamiento diferencial y único en relación con la cuota federativa destinada a financiar a la CONADU HISTÓRICA.
ADUNS es la única asociación de base, de las 27 que integran la Federación, que cuenta desde hace tres años con un sistema de transferencia automática, mensual, en tiempo y forma, de la cuota federativa. Esta transferencia es realizada directamente por la Universidad Nacional del Sur, como agente de retención de nuestra cuota gremial, hacia la CONADU HISTÓRICA y simultáneamente hacia ADUNS, en las proporciones correspondientes.
Por eso afirmamos que la Federación tiene una doble garantía con ADUNS: primero, cobra en tiempo; segundo, cobra en forma, ya que percibe un porcentaje de lo que cada mes aportan las y los afiliados a nuestro sindicato, monto que varía mensualmente con las nuevas afiliaciones o bajas que se producen en cada período. No hay posibilidad de engaños ni de olvidos.
Es conocido por todas y todos los congresales que muchas asociaciones de base directamente no pagan su cuota federativa o la abonan sobre una base de afiliadas y afiliados que no es la real, excluyendo el SAC o los retroactivos abonados mediante planillas complementarias.
También es cierto que hay otras que están al día, pero no siempre cumplen con su obligación de abonarla en el momento indicado.
Es decir, la CONADU HISTÓRICA, frente a realidades distintas, tomó la misma e injusta decisión: no abonar los pasajes de ninguna persona congresal. Una medida totalmente injusta para ADUNS.
Como consecuencia de esta acción injusta, nuestra delegación de congresales será menor a la que legítimamente nos corresponde.
SOBRE LOS MANDATOS DE ADUNS
Y por las muchas razones que hemos intentado explicar, la Asamblea de ADUNS, realizada el día 3 de noviembre, lleva este mandato a los Congresos Ordinario y Extraordinario de los próximos 5 y 6 de noviembre.
Sobre la Memoria de la Federación (1/7/25 – 30/6/26)
El mandato de la delegación de congresales de ADUNS, será RECHAZAR de plano la memoria federativa. Un relato que no se ajusta a la realidad de lo que sucedió durante ese período.
Nada se dice del dique de contención que funcionó para amortiguar, hasta apagar, el plan de lucha necesario para ganar, que protagonizó el oficialismo de la federación dentro del Frente Sindical. Un frente títere manejado desde afuera, por los y las Rectoras del CIN y por qué no, la Subsecretaría de Políticas Universitarias de la Nación.
Sobre esto último no existe, en la memoria, ninguna crítica a la emboscada que significó el Acta – Entrega – Tregua – Fraude del 10 de junio pasado. Una paritaria amañada por el gobierno a la que sucumbieron rectores, federaciones gremiales y estudiantiles. Acta que la Secretaria General de CONADU HISTÓRICA, su Adjunto y la encargada de Finanzas, entre otros y otras, se encargaron, cual burocracia, militar su firma y ensalzar las bondades de la propuesta del Galleguito Álvarez.
Con trabajo y militancia construida desde las bases, logramos que el Congreso del 11 de junio pasado, por amplía mayoría RECHAZARA la firma de esa infamia llamada paritaria, para desilusión de la conducción federativa.
Sobre el Balance de la Federación (1/7/25 – 30/6/26)
A pesar de contar con un informe de aprobación unánime de la Comisión Revisora de Cuentas, donde hay representación de la minoría, nuestra delegación de Congresales compuesta por 4 integrantes dará un voto por su APROBACIÓN y 3 por la ABSTENCIÓN al mismo.
La falta de política, expresada por la conducción federativa, de recuperar las históricas deudas de las asociaciones de base, la nula capacidad de administrar, gestionar e invertir, en bienes inmuebles o muebles perdurables, una importante suma en dólares estadounidenses inmovilizados hace más de 12 años en una caja de seguridad, junto a la injusticia cometida con ADUNS respecto a la relación económico – financiera con la federación, son las bases de nuestros votos para el congreso ordinario del 5 de noviembre.
Sobre la continuidad del Plan de Lucha Nacional
Congreso Extraordinario 6/11/26
Estamos atravesando el peor momento de la Universidad pública desde la recuperación democrática, y esa tragedia golpea de lleno a quienes la sostienen todos los días: las y los docentes, las y los nodocentes, las y los estudiantes y el conjunto de la comunidad universitaria.
Llegamos a este Congreso:
- Con un colectivo docente agotado por medidas de fuerza aisladas, desorganizadas, inconducentes y sin perspectiva de victoria.
- Con conducciones gremiales que desactivaron toda tentativa de profundizar el plan de lucha nacional, militando activamente el Acta Entrega del 10 de junio.
- Con cinco marchas multitudinarias que, pese a la enorme voluntad de lucha demostrada en las calles, nos dejan hoy en una situación peor que aquella contra la que nos rebelamos en abril de 2024.
- Con una Justicia que no está dando ni dará respuestas favorables respecto de la LFU y la medida cautelar.
- Con un Presupuesto 2027 que representa un nuevo escalón en el ajuste, el vaciamiento y el desguace de las universidades nacionales.
- Con un gobierno fortalecido y decidido a profundizar su ataque contra la universidad, la ciencia y la tecnología públicas.
- Con un calendario académico que se aproxima a su finalización.
La realidad es contundente: después de casi tres años de ajuste sistemático, hemos agotado todas las variantes de la protesta testimonial. Las movilizaciones masivas, por sí solas, no han alcanzado para torcer la voluntad política del Gobierno. La pérdida salarial se profundiza, el financiamiento universitario se deteriora y el horizonte para 2027 es todavía más grave.
Si el Gobierno nacional ha decidido avanzar contra la Universidad pública, la respuesta no puede ser la resignación ni la espera. Debe ser la profundización consciente, organizada y sostenida del plan de lucha.
Por estas razones, la Asamblea de ADUNS reafirma que es necesario seguir luchando hasta ganar y seguir luchando hasta cobrar cada peso de la deuda que el Gobierno mantiene con la docencia universitaria y con el sistema público de educación superior.
Mandato de ADUNS al Congreso Extraordinario
- Confluir mediante paros de 24 horas con las medidas de fuerza ya resueltas por FATUN para los días 12 y 16 de noviembre.
- Impulsar, durante la semana del 16 al 21 de noviembre, cuando la Cámara de Diputados de la Nación trate el Presupuesto 2027, una medida de fuerza de al menos 24 horas con movilizaciones, acciones callejeras y presencia activa el día en que se debata el presupuesto en el Congreso.
- Declarar desde este momento que el ciclo lectivo 2027 no comenzará hasta que el Gobierno nacional pague íntegramente la deuda salarial acumulada con la docencia universitaria y garantice los recursos necesarios para el funcionamiento del sistema universitario público.
Sin salario digno no hay normalidad.
Sin financiamiento no hay universidad pública.
Si no hay respuesta del Gobierno, no debe haber inicio de clases en 2027.
Asamblea de ADUNS
Bahía Blanca, 3 de noviembre de 2026.







